sábado, 11 de octubre de 2014

"NUEVO CURSO, GRANDES CAMBIOS, NUEVOS RETOS".

Hace varias semanas que quería dedicar un post al nuevo curso que acaba de comenzar y que empecé con ilusión y ganas, aunque con mucho miedo. Ninguna de estas tres sensaciones han desaparecido, pero sí ha surgido una nueva: la incertidumbre. 
Llevaba muchos años dedicándome a enseñar a leer y a escribir. Es algo que me apasiona y aunque me sentía muy segura con lo que hacía,  soy de esas personas a las que de vez en cuando les gusta cambiar, necesito seguir aprendiendo, hacer cosas nuevas, probar, equivocarme, rectificar........ en resumen, aprender y renovarme. No soy muy lanzada, de hecho, casi todos los años he recibido diferentes propuestas profesionales, pero no lograba decidirme "ni tirarme a la piscina". Pero después de pasar varios  años muy complicados en mi trabajo, me plantearon algo que no me disgustaba, pero sí me asustaba. 



Debía abandonar "mi zona de confort" (primer ciclo de Ed. Primaria) para "saltar" al quinto nivel. Eso no es todo, "el salto" iba acompañado de un proyecto de "Cultura Digital", aspecto que me frenaba porque no soy muy de "nuevas tecnologías", aunque reconozco que dentro de muy poco tiempo vamos a tener en todas y cada una de las aulas que desarrollar nuestra labor docente con ellas como principal recurso.  



Voy a ser sincera, la tutoría no me asustaba demasiado, sí me limitaba eso de tener que usar libros de texto ( no son santo de mi devoción), pero el aspecto tecnológico me da pánico. Había otra novedad: la metodología. Todo este  cambio en el quinto nivel tenía como plato fuerte introducir en las aulas el aprendizaje cooperativo. Había leído algo sobre el tema, pero no lo dominaba.



 Otro factor importante por el que no terminaba de decidirme eran "mis niños y niñas de 2ºA" y la magnífica relación con las mamás. Llevábamos a cabo un precioso proyecto de colaboración familia-escuela. 
Entonces,  os estaréis preguntando,..... con tantos contras y tan pocos pros, ¿por qué acepté este reto?.



 En primer lugar, ya lo he mencionado anteriormente, necesitaba cambiar a nivel profesional porque sentía que me estaba quedando "estancada", quería hacer cosas nuevas. En segundo lugar y creo que fue el que me dio seguridad y algo de tranquilidad, era que mi "compañero de fatigas", "mi paralelo" era una persona que se embarcaba igual que yo en un proyecto totalmente desconocido, pero con el que comparto muchas inquietudes educativas. Es "uno de mis maestros". Con él todo sería más fácil, me sentía algo más acompañada en esta nueva aventura. Pensé que nos complementaríamos muy bien. Él es muy bueno con las nuevas tecnologías (este aspecto me relajaba) y tiene mucha formación sobre el aprendizaje cooperativo. Yo tengo más experiencia en ser tutora y pensaba que nos complementaríamos bien. Y lo sigo pensando.

El curso ha comenzado. Está siendo muy duro, más de lo que pensaba. El trabajo nos desborda, hay que tomar muchas decisiones, plantear muchas propuestas, la ayuda que recibimos no es demasiada, pero tenemos que confiar en que daremos lo mejor de nosotros (ya lo estamos haciendo) y lo haremos lo mejor que podamos.

Ser maestro/a tiene su recompensa.

Recuerdo el primer día de clase del pasado mes de septiembre, cuando fui  a recibir a mi clase. Cuando me vieron bajar al patio de "los mayores", me preguntaban : "¿Tú vas a ser nuestra seño?. ¿En serio?". ¡No se lo creían ni ellos, pero estaban contentos!. Me dieron el mejor de los recibimientos. Pero esto no fue todo. La fila de mi compañero (ausente ese día por enfermedad) me miraba y me preguntaban: "¿Y nosotros?. ¿Quién se queda con nosotros?". Cuando les dije que su tutor sería "el profe", sus caritas se iluminaron, repetían...."pero, ¿el profe Esteban?. ¡Qué suerte!". Creo que sobran los comentarios.

Cada mañana, en mi clase, me dejan muestras de cariño, de respeto y de agradecimiento. Son innumerables y no me quiero poner pesada, pero me alegran cada día por muy cansada, muy agobiada, muy preocupada, muy desbordada que esté. 

Este post se lo quiero dedicar a "mi paralelo" que si él no me lo hubiera propuesto, si hubiera sido otra persona, quizás no habría aceptado. 

También me gustaría aprovechar para disculparme ante mis niños pequeños y  sus mamás porque fue una decisión muy difícil y siento que "los dejé un poco abandonados", así como agradecerles su comprensión y su apoyo en todo momento. ¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!.

No sé cómo evolucionará el curso, no sé si estaremos a la altura, pero  lo que sí tenemos claro es que "nuestros niños y niñas" vayan al cole con ilusión y  se diviertan mientras aprenden. 




lunes, 6 de octubre de 2014

"II PREMIOS PLASTILINA & BLOGGERS AL MEJOR ÁLBUM ILUSTRADO 2013".

Por segundo año consecutivo la LIBRERÍA PLASTILINA de Cádiz nos ha dado la oportunidad de participar en  este certamen de mejores álbumes ilustrados. Desde aquí le damos las gracias por poder colaborar para promocionar la literatura infantil y animar a leer a los niños y no tan niños con algunos de las magníficas obras que circulan por las librerías, bibliotecas, casas, colegios...y sobre todo, por las  manos y los corazones de nuestros pequeños lectores. 
Nuestro blog ha propuesto como mejor álbum ilustrado "El hombre niebla" de Tomi Ungerer de Lóguez Ediciones. Podéis votar desde el 13 de octubre al 23 de noviembre.


 ¡¡¡Animaos a participar y votad por vuestra historia favorita!!!.